Finanzas personales|22 de febrero de 2021

Los errores más frecuentes al ahorrar e invertir

Desde invertir en plazo fijo hasta medir los retornos obtenidos en pesos. A continuación, algunos de los errores más comunes que cometen los argentinos al ahorrar e invertir.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

A diferencia de los ciudadanos de otras regiones más desarrolladas, el argentino promedio debe lidiar con factores económicos y financieros que atentan directamente contra sus ahorros y su poder adquisitivo de manera frecuente. Si bien algunos conocen las herramientas y tácticas básicas para evitar esta degradación monetaria, lo cierto es que la mayoría aún continúa cometiendo una serie de errores al momento de ahorrar e invertir.

 

Invertir en plazo fijo

Parece obvio afirmar que el plazo fijo es una mala inversión, sin embargo, miles de argentinos continúan optando por este sistema que, actualmente, devuelve un retorno anual de no más del 37%, cuando, según los especialistas, se estima una inflación superior al 50% para finales de 2021.

 

A pesar de la facilidad de "invertir" en plazo fijo, ya que solo hay que hacer un par de clics y no es necesario realizar transferencias entre bancos y brokers, no tiene sentido seguir inmovilizando los pesos sobrantes a cambio de una tasa real negativa.

 

Comprar dólares

Sí, es un hecho, en los últimos meses y años el tipo de cambio libre (ya sea considerando la cotización del dólar Blue o del dólar CCL) creció considerablemente, convirtiéndose en una de las mejores alternativas para no sufrir de la pérdida de poder adquisitivo del peso argentino. Sin embargo, el argentino promedio compra dólares y los mantiene en la caja de ahorro o "bajo el colchón" durante varios años, e incluso décadas.

 

Desafortunadamente, el dólar también tiene problemas de inflación. De la misma manera que sucede con el peso, solo que en menor medida, el paso del tiempo afecta al poder adquisitivo de todos aquellos que atesoran la divisa americana. Tal como te contamos cuando hablamos de que el dólar no es una buena inversión, en febrero de 2005, el metro cuadrado promedio en Ciudad Autónoma de Buenos Aires rondaba los USD 800; 15 años más tarde, en febrero de 2020, el precio aumentó a los casi USD 2150. Esto significa que, al atesorar dólares, con el monto que podríamos haber comprado 125 metros cuadrados en 2005, solo pudimos adquirir un inmueble de 46 metros cuadrados en 2020.

 

Adquirir inmuebles para alquilar

La gran costumbre argentina consiste en comprar inmuebles con los dólares atesorados previamente para colocarlos en alquiler y obtener una renta mensual en pesos. En Estados Unidos es un gran negocio; en Argentina, no tanto. A día de hoy, un departamento que cuesta USD 100.000 se alquila por, máximo, $20.000 al mes. De esta forma, tomando un tipo de cambio de $150 (y suponiendo que se mantiene estable todo el año), la rentabilidad anual bruta ronda solo el 1,6%, a la cual habría que restarle impuestos.

 

No pensar en el largo plazo

Debido a la alta volatilidad en los mercados y en la economía argentina en general, el ciudadano local promedio no piensa más allá de unos pocos meses, y esto es un grave error. Debido a la importancia de invertir a largo plazo, es conveniente que los inversores y ahorristas tengan una visión de varios años o décadas para poder armar su futuro económico, y esto va de la mano con la famosa "meta del millón de dólares" que muchos argentinos anhelan. En relación con esta situación, José Luis Pavesa, asesor en gestión de patrimonios de Bull Market Brokers, comenta: “La meta del millón de dólares en Argentina no es fácil, obviamente, porque es un país, como todos los países más atrasados, con monedas muy devaluadas, con lo cual llegar al millón de dólares no es fácil, pero tampoco es imposible”.

 

“Va a depender de la capacidad de ahorro de cada uno, es decir, de sus ingresos cuánto gasta y cuánto ahorra; de ese ahorro cómo lo invierte, no es lo mismo invertir en algo que vaya a la par de la inflación que invertir en algo que se multiplique potencialmente, por lo cual depende también un poco de cómo invierte y el tiempo que está ahorrando e invirtiendo, por ejemplo, si arrancás a los 20 años a ahorrar e invertir, quizás a los 40 años podés tener un capital grande”, explica el especialista en finanzas.

 

No conocerse a uno mismo como inversor

Uno de los puntos más importantes al momento de invertir es conocerse a uno mismo como inversor, esto abarca desde aspectos como el horizonte de inversión hasta el perfil de riesgo. “Yo creo que hay varios errores, entre los principales diría: no preguntarse uno cuál es el objetivo buscado al momento de empezar a invertir, cuál es su fin, y, de acuerdo a eso, actuar en consecuencia. Tampoco conocer la tolerancia al riesgo que cada uno tiene como inversor: alguien se puede meter en acciones porque ve que sube, pero al día siguiente baja y agarra y vende porque baja un poquito y no soporta ver su cuenta con pérdida, entonces no tiene tolerancia al riesgo, por lo que las acciones no son para ese perfil”, comenta Pavesa.

 

La falta de educación financiera

Por otro lado, el desconocimiento general del mercado de capitales y la falsa creencia de que la Bolsa "es un juego" afectan al inversor o ahorrista argentino promedio. El experimentado asesor desarrolla: “(un problema es) No conocer las distintas alternativas que el mercado ofrece, quizá es falta de educación financiera: no se conocen las distintas alternativas, entonces se termina yendo un poco a inversiones tradicionales, como el dólar o el ladrillo, y quizá en determinado momento no son las inversiones más rentables”.

 

Por otro lado, el no aprovechamiento de las inversiones colectivas también es un factor a considerar, según Pavesa: (otro error es) No utilizar vehículos de inversión como lo son los Fondos Comunes de Inversión porque les permiten el inversor que no tiene tiempo para dedicarse a esto a invertir en forma diversificada con una gestión activa profesional de la cartera; porque los fondos fueron inventados para eso, para el inversor con poco dinero que quiere estar buscando las mejores alternativas, y eso lo hace el administrador del fondo”.

 

Medir los retornos en pesos

Si damos un paso más allá y tomamos la decisión de comprar activos de renta variable como acciones o Cedears (Certificados de Depósito Argentinos), un error frecuente es medir los retornos conseguidos en pesos. Así, es probable que nos alegremos por haber obtenido un 100% en el transcurso de un año, sin embargo, si el peso se depreció contra el dólar, por ejemplo, un 200%, la realidad es que la ganancia medida en moneda dura es inexistente.

 

La solución, claramente, consiste en armar una planilla de cálculo o simplemente anotar en un papel cuántos dólares comprábamos con los pesos iniciales y cuántos obtuvimos al vender los activos. De esta forma, podremos llevar un control de nuestras inversiones independientemente de los problemas inflacionarios o devaluatorios de Argentina.