Herramientas de inversión|19 de febrero de 2021

Cómo surfear las caídas en el Mercado

Existen dos tipos de tendencias en el mercado: una tendencia alcista, la cual todos amamos, y una tendencia bajista a la cual tememos.

Por Facundo Medina Aimale

Asesor Financiero

 

La tendencia bajista se caracteriza por caídas repentinas y sostenidas, con sentimiento negativo de los inversores, con desconfianza y pesimismo alrededor del Mercado; es cuando los inversores son más reacios al riesgo que a la búsqueda del retorno, con más gente que quiere vender que la que quiere comprar, haciendo que los precios caigan a niveles irrisorios.

 

Si bien mientras todo sube no pensamos en las potenciales bajas, no estaría mal informarnos acerca de qué hacer y cómo hacerlo cuando se produzca una caída.

 

Correcciones vs. Mercados Bajistas

Existe un debate frecuente acerca de cuán sostenida y dramática tiene que ser la caída de un mercado para que se considere un Bear Market, y no una corrección, que es una tendencia a corto plazo. Los desplomes son caídas repentinas que pueden provocar resultados muy negativos. 
Todo movimiento inferior al 10% puede ser habitual en los mercados. Toda caída de entre el 10-20% es considerada una corrección bursátil y cuando el descenso supone una pérdida superior a ese 20% se dice que el mercado entra en mercado bajista o Bear Market (haciendo alusión al ataque de garra hacia abajo de los osos).

 

Mercados bajistas: crisis a corto plazo, oportunidad a largo plazo

Pocos inversores podrían haber predicho que un virus terminaría con el mercado alcista más antiguo en la historia de EEUU: desde su pico el 19/02/20, el S&P500 cayó más de un 30% alcanzando un mercado bajista en solo 16 días, el período más rápido registrado. Así como esta caída, otros eventos raros e inesperados con graves consecuencias han ido y venido a lo largo de la historia.

 

Situaciones como éstas hacen que reine el pánico, pero es útil mantener una perspectiva a largo plazo, ya que presenta grandes oportunidades para aquellos que pueden surfearlas con inteligencia y calma. Por ejemplo, la recuperación bursátil luego del coronacrash ha alcanzado nuevos e inusitados precios máximos, superando los niveles pre-Covid.

 

Estrategias de inversión para mercados bajistas:

  • Cash is King: Contar con dinero líquido para que cuando “deje de caer el cuchillo” se pueda aprovechar buenas oportunidades de compra porque los demás tienen miedo. Warren Buffet es un gran defensor de esta estrategia apostando al largo plazo, comprando empresas sólidas que paguen dividendos en momentos que sus precios cayeron en picada.
  • Fly to Quality: El vuelo a la seguridad ocurre cuando los inversores venden los activos de mayor riesgo y compran inversiones más seguras y más líquidas, como el oro o Bonos del Tesoro de EEUU, buscando menos riesgo a cambio de menores ganancias.
  • Compra de Volatilidad: Existen activos que en las caídas de las bolsas tienden a incrementar su cotización, como ser el índice de volatilidad VIX, el cual mide la volatilidad de opciones sobre el S&P500. En EEUU es también llamado “índice del miedo”, puesto que a mayor volatilidad en precios, más sube este índice. Pese a que la volatilidad no tiene por qué estar ligada con las caídas, se observa que en momentos “complicados” para la renta variable, el índice de volatilidad repunta con fuerza, e inversamente, cuando hay rallys alcistas se reflejan caídas en el VIX.
  • ETF Inversos: Son Fondos de Inversión cuyo objetivo es replicar el movimiento porcentual inverso de un índice bursátil: cuando éste obtiene una rentabilidad negativa, el fondo tiene una rentabilidad positiva equivalente, y viceversa. En el caso de tener apalancamiento, el movimiento contrario se multiplica por el factor de apalancamiento, que puede ser el doble (2x), el triple (3x), o incluso más. Como ventaja, ofrecen liquidez. Como desventaja, no es un producto adecuado para la inversión a mediano y largo plazo.
  • Venta en Corto: La venta en corto consiste en apostar a la baja de un activo que no se posee, tomando prestado el mismo y vendiéndolo en el mercado. A cambio debe constituir una garantía (en dinero o un activo inmovilizado) y pagar una tasa al propietario del activo alquilado, hasta que el vendedor en corto considere que ya ganó lo suficiente con la baja y decide recomprar el papel para cerrar su posición. Las ganancias aumentan cuanto mayor sea la disminución del precio del activo, y las pérdidas aumentarán cuanto más suba el precio respecto al precio de venta.
  • Opciones PUT: Es una opción de venta, donde el comprador tiene el derecho aunque no la obligación de vender el “subyacente” (aquel activo que se usa como referencia, por ejemplo una acción) a un precio prefijado en la fecha de vencimiento. El vendedor del PUT asume la obligación, a cambio del cobro de una prima (pagada por el comprador). La compra de un PUT está justificada cuando el inversor tiene expectativas bajistas: si el precio del subyacente disminuye, le interesará ejercer la opción y vender al precio de ejercicio, que es superior. En caso contrario, no la ejercerá y perderá la prima.
  • Venta de Futuros: Un Futuro es un contrato entre dos partes para comprar o vender un activo subyacente a una fecha futura, a un precio determinado. Quien compra el Futuro, asume la posición alcista o “long”. Quien vende el Futuro, asume la posición bajista o “short”. Las diferencias de todas las posiciones se liquidan (acreditan/debitan) diariamente al cierre de cada jornada. A medida que avanza el tiempo y se acerca el vencimiento, la brecha entre el futuro y el activo subyacente se va cerrando, ya que se acaba la incertidumbre de precio.
  • CFD (Contratos por Diferencia): Es un instrumento sin vencimiento, donde las ganancias o pérdidas para el inversor derivan de la diferencia entre el precio que tenía el activo subyacente al momento de la compra y el precio posterior al cerrar la posición, multiplicado por la cantidad de CFD que se haya operado. Son productos con apalancamiento porque permiten operar desembolsando sólo el margen requerido, que eleva la relación rendimiento–riesgo. Una ventaja sobre los Futuros es que el tamaño de la posición “mínima” para operar, resulta inferior al tamaño del lote mínimo del Futuro.
  • CDS (credit default swaps): Es un “contrato de permuta de cobertura por incumplimiento crediticio”, un seguro que cubre a su tenedor del riesgo de impago de un préstamo. Los fondos buitre, por ejemplo, especulan con la cotización de los bonos de deuda, mientras que a la vez apuestan a la cesación de pagos por parte del país emisor, obteniendo ingresos extra en caso de concretarse. Un índice de swap está basado en una 'canasta' de swaps de incumplimiento crediticio agrupados, haciéndolos menos riesgosos que los swaps individuales por estar diversificados. Los índices también suelen ser más fáciles de convertir en efectivo (o "más líquido") que los contratos individuales de CDS.


Podemos observar que los mercados bajistas se presentan de un momento a otro y duran poco tiempo, generando una inestabilidad en la economía con pérdidas millonarias. Sin embargo, aquellos inversores que reconozcan su potencialidad a través de instrumentos de distinta complejidad para ganar dinero con ellos, pueden tener una oportunidad que se presenta pocas veces en la vida. Para ello necesitan estar atentos, informados y contar con un buen asesor financiero.