Herramientas de inversión|11 de enero de 2021

Qué son las acciones defensivas

Si bien existen diferentes perfiles de inversor, tener este tipo de activos en cartera, que permitan tener una estabilidad en nuestro capital es una gran forma de hacer crecer nuestras finanzas.

Por Gonzalo Andrés Castillo

Al invertir en bolsa pensando en el largo plazo, el objetivo no siempre debería ser ganar mucho, sino perder poco, ya que así tendríamos un crecimiento financiero estable que nos permitiría cumplir nuestras metas. Si bien existen empresas que en los últimos años aumentaron su cotización de forma inimaginable, tal como Mercado Libre, Apple, Amazon o Tesla, lo cierto es que también tienen una alta volatilidad, lo que aumenta las probabilidades de que el precio caiga bruscamente. Para contrarrestar este efecto, existen las conocidas como acciones defensivas, empresas sólidas y con una larga trayectoria que ayudan a estabilizar la cartera de inversión del usuario.

 

Qué son las acciones defensivas

Como su nombre lo indica, las acciones defensivas "defienden" el portafolio de las variaciones del mercado. Sus largas trayectorias indican que estas empresas mantienen sus ingresos incluso en épocas de crisis, debido a que sus productos o servicios siguen siendo demandados. Como resultado, el precio de sus acciones no suele caer tanto como el mercado en general, e incluso en algunas ocasiones suelen crecer levemente.

 

Ventajas y desventajas de las acciones defensivas

Las acciones defensivas ofrecen diversas ventajas. En primer lugar, gozan del pago recurrente de dividendos, lo que significa que la empresa distribuye, de manera estable y periódica, parte de la ganancia entre sus accionistas. Si bien el rendimiento no suele ser muy alto, ya que ronda el 3%, es una buena forma de obtener una renta que se acredita de forma automática en nuestra cuenta.

 

Por otro lado, tal como comentamos anteriormente, esta clase de acciones no suele tener una alta volatilidad, cualidad que se traduce en una menor probabilidad de que el precio varíe drásticamente con el paso del tiempo.

 

A su vez, al tratarse de compañías ya establecidas en el mercado hace muchos años y con una larga trayectoria, no existe un riesgo latente de que desaparezcan de la noche a la mañana. Claramente, a lo largo de la historia han existido marcas que llegaron a dominar el sector y tras varios años desaparecieron por completo, sin embargo, el proceso de declive lleva varios años en esta clase de entidades.

 

Desafortunadamente, las acciones defensivas también sufren ciertas desventajas. La primera se relaciona con la baja volatilidad comentada anteriormente; si bien esto ayuda a que la probabilidad de fuertes descensos en el precio sea menor, también genera que no atraviesen periodos de altas subas. En parte, esto se debe a que estamos frente a empresas que ya transitaron su etapa de crecimiento y se encuentran en el camino de maduración.

 

Diferentes perfiles de inversor

A pesar de que estas acciones no sean muy volátiles y en época de crisis permitan estabilizar la cartera de inversión, continúan siendo instrumentos de renta variable, por lo que siguen siendo recomendables para perfiles agresivos o moderados, dejando de lado a los conservadores.

 

Aunque no haya una norma escrita sobre las categorías a las que pertenecen los participantes del mercado, generalmente se suelen dividir a los inversores en tres: conservadores, moderados y agresivos. En el primer caso, el inversor solo busca mantener el poder adquisitivo de su capital y no está dispuesto a invertir en activos que presenten volatilidad, por lo que suelen optar por la inversión en bonos, cuentas remuneradas y demás instrumentos de bajo riesgo. En cuanto a los inversores de perfil moderado, estos no tienen miedo de invertir en renta variable, siempre y cuando la recompensa sea acorde al riesgo asumido, y tienen como objetivo obtener un rendimiento superior al de la inflación a lo largo del tiempo. Por último, los inversores agresivos son aquellos que están dispuestos a asumir un alto riesgo a cambio de un retorno elevado. A su vez, no solo destinan parte de su capital a bonos y acciones, sino que también diversifican adquiriendo materias primas u otros activos.

 

La opinión de los expertos

Alejandro Álvarez, asesor financiero en Bull Market Brokers, comentó sobre la importancia de tener esta clase de activos en cartera y los beneficios que generan: "Si sos argentino, estás recibiendo una renta en dólares. Hay empresas que ya tenés cuándo van a ir pagando, por ejemplo Coca Cola, Walmart o Barrick Gold, empresas que manejan volumen acá en Cedears. Te van pagando en dividendos un porcentaje que es interesante a largo plazo, no hay que mirar tanto a corto, y los recibís en dólares".

 

El experto también indicó que recibir una renta ayuda a la optimización del famoso interés compuesto que permite incrementar de forma drástica nuestras inversiones con el paso del tiempo: "Al Cedear lo compras en pesos o en dólares, pero la renta siempre te la pagan en dólares, por lo cual es superinteresante. Eso lo continuas reinvirtiendo y vas haciendo la famosa bola de nieve, lo cual hace que obviamente después puedas generar más interés también".

 

A pesar de tratarse de una buena forma de obtener un ingreso regular en moneda dura, Álvarez afirma que esta clase de activos es mejor para perfiles dispuestos a tolerar el riesgo que conlleva invertir en instrumentos de renta variable: "Es más que nada para perfiles agresivos o moderados. Si hablamos de un perfil agresivo es que está básicamente distribuido bastante en renta variable y otros activos que juegan en el sentido de tener una renta no determinada. Y para alguien que tiene riesgo moderado, que tiene una cartera diversificada de activos que pueden ser de renta fija o variable, también es bastante atractivo".

 

Si el usuario se encuadra dentro de las cualidades de un perfil conservador, la compra de acciones defensivas para obtener una renta e intentar mantener el capital no es una estrategia recomendable: "Si buscas un perfil conservador, en el medio hay bastante riesgo porque mientras vos vas recibiendo los pagos de dividendos que se hacen trimestralmente, en el medio el activo tiene volatilidad: sigue siendo una activo de renta variable. A un conservador no lo tiraría por ahí".