Aburrirse puede ser muy rentable

¿Es rentable divertirnos mientras invertimos? ¿O mejor buscar la diversión en otras actividades e invertir en aquello que nos de mayores ganancias?

Por Matías Daghero

Agente Asesor Global de Inversión, Presidente de @closingbelladv

 

En casi todas las primeras entrevistas que tengo con futuros clientes siempre surge la conversación de cuál es la inversión del momento. Me empiezan a preguntar historias sobre el Bitcoin, sobre una empresa que va a curar el cáncer, sobre un nuevo descubrimiento tecnológico que cambiarán completamente las cosas.

 

La mayoría de las veces se apasionan al contar estas historias y suenan muy convincentes en sus argumentos. Luego de varios minutos de arrojar cifras y datos contundentes quieren saber mi opinión sobre estos supuestos “próximos boom”.

 

Y mi respuesta siempre empieza con una pregunta: Usted que busca: ¿divertirse o ganar plata? Porque si lo que busca es divertirse saque un pasaje para irse de viaje, haga deporte, coma un asado con amigos, contrate Netflix o lo que le sirva de entretenimiento.

 

Es que divertirse invirtiendo puede ser muy caro para sus finanzas y sus ahorros. Esos cafés contándole a sus amigos sobre inversiones del estilo de la antigua revista “Muy Interesante” o programas del Discovery Channel no suelen ser acompañado de buenos rendimientos.

 

Alguna de estas inversiones puede llegar a otorgar buenos rendimientos y ser tapa de todos los diarios.

 

Pero el gran problema es que son las menos y que muchos de los que invierten lo hacen como si tuvieran “una fija”, poniendo gran parte de su capital en una sola inversión y perdiéndolo todo.

 

Índices divertidos e índices aburridos

Está claro que no pasará mucho tiempo hablando con su amigo en un café si le cuenta que invierte en empresas por demás conocidas como McDonald´s, Apple, Johnson & Johnson, Caterpillar o Visa. ¿Acaso alguien en el mundo de las inversiones no conoce a estas empresas? ¿Cómo puede haber valor allí?

 

En Estados Unidos existen 3 índices bursátiles: S&P 500, Nasdaq y Dow Jones. El S&P 500 nuclea a las 500 empresas más grandes que cotizan en los Estados Unidos. Por su parte, el índice Nasdaq está compuesto por las empresas tecnológicas más importantes. Hace unos años la empresa argentina Mercado Libre desplazó a Yahoo y fue incorporada a este índice.

 

Por último, al índice Dow Jones lo conforman las 30 principales empresas industriales. Esta composición hace que muchos lo consideren un índice aburrido para invertir.

 

El brillo de las empresas clásicas

Divertidas o no, las empresas clásicas se caracterizan por tener buenos rendimientos de manera sostenida en el tiempo y con menores fluctuaciones en sus precios (menor volatilidad). Esto debería ser algo que tengamos en mente cuando buscamos construir nuestro portafolio de inversión.

 

Por citar algunas de ellos, creo que todos conocemos a empresas de la talla de la fabricante de aviones Boeing, la fabricante de teléfonos, computadoras y software Apple y a la tarjeta de crédito Visa. Ni que hablar de los restaurantes de McDonald´s. ¿Quién no ha ido a comer un Big Mac alguna vez en su vida?

 

Cuando muestro los rendimientos de acciones como estas a esos futuros clientes que me hablaban de cuál sería el futuro boom, quedan más que sorprendidos. Claro, una suba del 400% del Bitcoin en unos pocos días no se compara con la de estas, pero tampoco su posterior baja estrepitosa. Aparte descubrir al próximo Bitcoin o la empresa que creará robots con inteligencia artificial no es algo que tenga una tasa de éxito muy elevada.

 

La ilusión de volverse ricos de la noche a la mañana invirtiendo en el próximo Google en la mayoría de los casos no pasa de ser eso: una ilusión. Por cada persona que vemos ganarse la lotería en la televisión hay millones de personas que perdieron lo que habían apostado.

 

Al momento de encarar tus inversiones, es muy importante que lo tomes como una maratón y no como una carrera de 100 metros. Esto es algo que quienes tienen un plan de inversión y lo siguen les ayuda a volverse en millonarios con el paso de los años. No con una operación ganadora, ni dos ni tres.

 

Quizás sea momento de dejar buscar divertirte con tus inversiones y hacer que sean rentables. Tu patrimonio lo agradecerá.