Empresas|19 de febrero de 2021

PYME: cómo manejar tus redes sociales

Hay preguntas previas que debemos hacernos al considerar si tener un perfil o fan page o no. Trata de preguntarse qué objetivo tenemos para tener esta presencia y qué valor le va a agregar a mi modelo de negocios el pertenecer a una red.

Por Rodrigo Constantin | Lic. en Marketing y Comercialización.

 

Para comenzar, me gustaría responder a una pregunta surge al plantear la presencia de una empresa en las redes sociales, y es si una empresa debe tener presencia en todas las redes. Y la respuesta es: No necesariamente, es decir, hay preguntas previas que debemos hacernos al considerar si tener un perfil o fan page o no. Trata de preguntarse qué objetivo tenemos para tener esta presencia y qué valor le va a agregar a mi modelo de negocios el pertenecer a una red.

 

Representa todo un sacrificio mantener una red actualizada, con contenido relevante para el público y generar interacción. Por este motivo tenemos que elegir bien a qué red social le vamos a dedicar nuestros esfuerzos y creatividad.

 

Actualmente e impulsado por la pandemia del COVID-19, la venta es uno de los objetivos que se busca alcanzar con una presencia activa en redes que cuenten con un carrito o que permitan exponer nuestro producto y redirigir con facilidad a los interesados directo hacia nuestra tienda online.

 

En este caso, tenemos que ser claros con nuestra estrategia e imaginar que nuestro perfil será para el cliente lo que en una compra convencional representaría entrar a un comercio. Será un factor clave darle un uso adecuado, que permita dar con la mayor cantidad de conversiones posibles y provocar estímulos que apoyen a la decisión de compra de lo que coloquemos en esta “vidriera” o “góndola” online.

 

Alineada con esta estrategia están las promociones, donde las redes se convierten un lugar propicio para difundir acciones que busquen promover las ventas. Aquí es importante resaltar que deben tener un plazo y ser impredecibles, no queremos generar un acostumbramiento del público, que este espere que lancemos una promoción para adquirir nuestro producto.

 

Las hay de todos los tipos y nos permiten entrar en contacto con nuestros clientes. Entre las más conocidas están el 2x1, rebajas porcentuales y descuentos por cantidad. Pero hay un universo de acciones promocionales que se pueden realizar ya que cada día se está innovando en nuevas maneras de hacerlo. Habrá que estudiar e identificar cuál se ajusta mejor a nuestro modelo de negocios.

 

Puede que sea comunicar el objetivo que nos lleve a plantear nuestra estrategia. Por ejemplo, si nuestro producto cuenta con alguna característica que no suele ser sencilla de identificar por nuestros clientes, podemos utilizar nuestra red para hablar del uso de este producto y en consecuencia mejorar la experiencia del cliente al consumirlo o puede convertirse en el lugar ideal para comentarle a nuestros clientes el lanzamiento de una nueva variedad o función.

 

Tal vez sean estas tres las estrategias más convencionales que se adaptan a negocios o empresas pequeñas que se encuentran dando sus primeros pasos en las redes y quieren justificar el esfuerzo que les representa estar presente en las redes. Pero las empresas con una mayor estructura pueden tener objetivos más codiciosos, y apelar a llevar a cabo estrategias más ambiciosas, pero a su vez muy valiosas.

 

Las redes sociales pueden ser un espacio donde podremos influir sobre el posicionamiento de nuestra marca y trabajar sobre el desarrollo o mejora de nuestra imagen de marca. Por lo que es importante lograr cohesión, coherencia y un eje de comunicación que logre alinear todas las redes en las que se tenga presencia.

 

Crear una comunidad representa un arduo trabajo sin duda, pero todo vale la pena cuando se logra fidelizar. Llegado este punto, habremos logrado a través de la o las estrategias empleadas el premio mayor. Clientes ganados, que conocemos y podemos trabajar en retenerlos. Siendo la buena experiencia que tuvieron con nuestro producto el sostén de la relación positiva que ahora tienen con nuestra marca.

 

Podemos plantearnos o replantearnos nuestra presencia en redes sociales. Teniendo en cuenta los puntos trabajados previamente, sabremos qué preguntas hacernos y qué caminos debemos tomar para que nuestros esfuerzos tengan un objetivo claro y valgan la pena.

 

Dejemos esto de tener presencia en todas las redes sociales, para publicar mensajes bonitos y de recordación para las grandes corporaciones con grandes recursos. Para obtener rendimientos que nos motiven a seguir trabajando sobre nuestras redes es importante decidir estratégicamente donde colocar los recursos que tengamos.